viernes, 25 de noviembre de 2011

"El Cigarro"





(Tumbada en la cama mirando al techo y los pies apoyados en la pared, apoyo la cabeza en la almohada y pongo mi libreta de fragmentos sobres mis piernas, mientras sostengo el Chester con la mano izquierda y el bolígrafo con la derecha. Paso el cigarro a mi boca… ya he comenzado a escribir)




                 Observo como el humo asciende e inunda el ambiente, muy lentamente…tan lento como el tiempo; el tiempo hasta que vuelvo a verte, a hablar contigo, hasta que este vacío espacial se vuelve a llenar. También me doy cuenta como se consume el cigarro, fugaz, efímero, rápido, otra vez como el tiempo, pero esta vez, el tiempo que paso contigo; ese tiempo malgastado que se podría emplear en cosas más constructivas y no en fumarnos un “piti” juntos, echar unas risas y soñar despierta; ese tiempo que tanto me gusta malgastar con tu mirada y tu sonrisa.
                Y pensar, que lo poco que nos conocemos es lo poco que nos une, ese tabaco, esa música que tenemos en común…pero no solo eso me llamó la atención de ti…hay ese algo más que nunca sabré explicar y que permanecerá, no sé por cuanto, pero que me da miedo a seguir investigando en el bosque de tu personalidad por temor a que me pierda y sea tan tarde que el sol se haya ido y no pueda salir de allí.
               El cigarro se terminó, al igual que la canción, dejó su huella, su rastro en la habitación…dejó el olor y el ambiente con su presencia, pero ya no está, ya se consumió, ya se acabó… ¿terminará esto extraño, con esa sensación de lentitud, tan rápido como vino?

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Nada comparado

Hoy voy a buscar a un Pegaso y le voy a cortar las alas, a quemar la cola de una sirena y a cortar el hilo de las Moiras, que no tienen ni idea del destino...

Buscaré el martillo de Thor para romper el rayo de Zeus; a inyectarme el veneno de un basilisco y me burlaré de un hipogrifo…

Robaré y pisaré las manzanas del árbol de las Heréides, haré que Tánato tenga miedo de la muerte y suplique piedad…

Sacaré a Cancerbero de su “caseta” e iremos a ver a Eros para que repare todo el daño que ha causado…

Porque nada de todo eso me dolerá tanto como tu pérdida.
                                                                      NADA.


sábado, 5 de noviembre de 2011

Mi romántico italiano

No soy una persona que le gusten las cosas caras, que me llenen de regalos o que me lo consientan todo. No soy una persona que crea que el dinero es la base de TODO.
                No entiendo a esas personas que basan sus relaciones en llenar de regalos caros a la otra persona, es como si quisieran comprar su cariño, su compañía. No me quejo de las parejas que se hacen regalos, no quiero que se mal interpreten mis palabras, sino de los que abusan de la otra persona para conseguir lo que quieren, me quejo de las personas que se aprovechan del amor para sus beneficios.

                Para mí, el amor, no se gana con cosas caras sino con esos pequeños detalles que no cuestan nada y que sacan las mejores de las sonrisas de la otra persona. Por eso, un “ROMÁNTICO italiano” sería lo mejor: una persona que sabe hacerte feliz cada minuto que está contigo, una persona que cuando estáis paseando por la calle y ve una flor bonita la coge, te la da y dice “una bella flor para la flor más bella”, una persona que cuando salgas de clase te de la sorpresa de que ha venido sin avisar y te está esperando para acompañarte y estar un rato contigo, una persona que no te besa con pasión sino que te abraza con dulzura y te protege del mundo, que engaña al tiempo y juega con la distancia para sacarte una sonrisa, una persona que se convierte en tu mundo y que tú te conviertes en el suyo… Una persona que te da un TODO y que tú, sí, que TÚ, sin darte cuenta, haces lo mismo y le das TODO lo posible por hacerlo feliz.

                Eso es para mí, el amor no es solo dar sin recibir, el amor es compartir. Compartir cada minuto de tu vida con la otra persona. Compartir un TODO por un NADA que al final abarca un TODO común.