¿Podrías abrazarme sin preguntar por qué? ¿Podrías jurarme que no lo volverás a romper? ¿Y podrías hacerme sentir protegida del mundo?
¿Podrías?
¿Puedes prometer que estarás para cuando te necesite, que no soy un juguete para ti, que tu sonrisa iluminará el camino?
¿Puedes?
¿Serías capaz de demostrarme que los para siempre existen, de hacer que las heridas dejen de sangrar y cicatricen, de borrar el dolor y recordarme lo que olvidé?
¿Lo harías?
No sabes cómo duele verte con esa otra droga. Que te besa, que te toca, que tú abrazas y que te colocas. Que su pelo es coca, en la que te envuelves y nada importa.
Ahora vuelves a hablar de amor, a decir que todo fue un error. Que mis ojos sufrieron una ilusión. Crees que te daré el perdón, pero no sabes que aún la estupidez no me invadió.
Sentir esta libertad me da ganas de saltar, feliz me siento de dejarte atrás. Voy a comenzar y experimentar lo que está por llegar. Sin peleas, sin gritos ni mal humor. No más mentiras ni traición. No más manos alzadas ni rosas de perdón.
Aún puedo separar el cerebro del corazón. Mi razón sigue abriéndome los ojos aunque el amor no lo quiera ver.

