Bella canción la que escucho ahora.
Cuestionando decisiones. Así llevo muchos días, pensando en si las decisiones tomadas son las correctas. Si me equivoqué de camino ya que he desembocado en un foso.
Frías recorren mi cara; pesada y taciturna me invade día tras día, con mayor fuerza, con mayores golpes. Gota a gota se llena esta botella de dudas. Paso a paso camino hacia la incógnita, con los ojos vendados.
Me aventuré a lo desconocido creyendo conocer. Ahora me doy cuenta que camino por el borde de este acantilado, donde, si caigo, no me espera fortuna alguna.
Me ofreciste oportunidades gratas, pero que no acepté por no decepcionar a mis sueños. Ahora fallo, me defraudo a mí misma. Sabías que pasaría y ahora te burlas de mí, como cual campeón vanidoso del perdedor tenaz. Te ríes, te mofas y me lo restriegas.
Ellas abrigan mis gélidas noches. Me despiertan en mitad del descanso y alteran el único momento que tengo para dar libertad a mi subconsciente. Ni en los sueños puedo evadirme.
Una de las cosas que me queda son mis líneas, mis metáforas e ilusiones. Nadar a contra corriente agota, pero dejar que la corriente nos guie es el mayor error porque, si nos dejamos llevar, es entonces cuando no sabremos hacia dónde vamos.

