martes, 7 de agosto de 2012

Cuerdos disfrazados


El sol se aleja de estas escarpadas colinas, dejando frio y permitiendo paso a la luna. Vuelven las noches rodeados de incoherencia y subjetividad pero, ¿a caso se fueron? Horas muertas, mal gastadas de letras y razonamientos incompresibles. Nervios, estrés…heridas del pasado que no van a curar.

Seguimos caminando, en paralelo y alejados. Para mí no llanea y ¿para ti, algún cambio? Recuerdos estancados en un pozo de cuerda rota y sin poder salir. Sabemos que hay piedras que son muros infranqueables, sabemos que los muros se pueden saltar…lo que no sabemos es qué nos ocurrirá al aterrizar de saltarlos, no sabemos qué es lo que oculta al otro lado.

Agachamos la cabeza, miramos de un vistazo y después observamos detenidamente. Nada. Silencio, soledad y no hay meta a la que llegar. Perplejos elegimos una de las bifurcaciones. ¿Te encontraré? ¿Me encontrarás? Retrocedo unos pasos, aguanto la respiración y tomo impulso. Los ojos se cierran, ya no quieren mirar de frente. No  hay motivo de lloro ni de felicidad, solo motivos de lucha.

Sigo viendo un horizonte que termina en gris ¿o es azul? Fusión de colores lejanos que mis ojos no llegan a distinguir. Sigo con un rumbo decidido por intuiciones, sueños y ganas de batallas que librar. No más sangre derramada que las de pies cansados y ojos secos.

El cielo anuncia tormenta, las nubes abrigan y esconden a la luna. Encuentro un techado cercano… ¿será por azar, suerte, destino o casualidad? ¿será esta puerta alguna respuesta a alguna de las preguntas?


"No hay loco de quien algo no pueda aprender el cuerdo". Pedro Calderón de la Barca

1 comentario:

  1. Magnífico, Maria Dolores =)... me ha encantado... como todo lo que tú escribes siempre!! =) Un beso!!

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