El sol se aleja de estas escarpadas colinas, dejando frio
y permitiendo paso a la luna. Vuelven las noches rodeados de incoherencia y
subjetividad pero, ¿a caso se fueron? Horas muertas, mal gastadas de letras y
razonamientos incompresibles. Nervios, estrés…heridas del pasado que no van a
curar.
Seguimos caminando, en paralelo y alejados. Para mí no
llanea y ¿para ti, algún cambio? Recuerdos estancados en un pozo de cuerda rota
y sin poder salir. Sabemos que hay piedras que son muros infranqueables, sabemos
que los muros se pueden saltar…lo que no sabemos es qué nos ocurrirá al
aterrizar de saltarlos, no sabemos qué es lo que oculta al otro lado.
Agachamos la cabeza, miramos de un vistazo y después
observamos detenidamente. Nada. Silencio, soledad y no hay meta a la que
llegar. Perplejos elegimos una de las bifurcaciones. ¿Te encontraré? ¿Me
encontrarás? Retrocedo unos pasos, aguanto la respiración y tomo impulso. Los
ojos se cierran, ya no quieren mirar de frente. No hay motivo de lloro ni de felicidad, solo
motivos de lucha.
Sigo viendo un horizonte que termina en gris ¿o es azul?
Fusión de colores lejanos que mis ojos no llegan a distinguir. Sigo con un
rumbo decidido por intuiciones, sueños y ganas de batallas que librar. No más
sangre derramada que las de pies cansados y ojos secos.
El cielo anuncia tormenta, las nubes abrigan y esconden a
la luna. Encuentro un techado cercano… ¿será por azar, suerte, destino o
casualidad? ¿será esta puerta alguna respuesta a alguna de las preguntas?
"No hay loco de quien algo no pueda aprender el cuerdo". Pedro Calderón de la Barca

Magnífico, Maria Dolores =)... me ha encantado... como todo lo que tú escribes siempre!! =) Un beso!!
ResponderEliminar